Ciudades inteligentes con infraestructura conectada. Gestión de tráfico, iluminación inteligente, seguridad pública.
Sistemas de semáforos inteligentes. Reducción de congestión y tiempos de viaje.
Alumbrado público adaptativo. Ahorro energético y mayor seguridad nocturna.
Vigilancia inteligente con IA. Detección de anomalías en tiempo real.
Reducción de contaminación. Transporte más eficiente y seguro para ciudadanos.
Ciudades más sostenibles y eco-amigables. Menor consumo energético.
Servicios públicos más eficientes. Respuesta rápida a emergencias.